IMPRESIONES

* Extraviada en nuestra conciencia anda una revelación espiritual.

En Latinoamérica se impone como factor económico interno, una gran desigualdad, y desde el exterior, padecemos una fuerte presión monetaria y geopolítica.


Tenemos en Colombia vecindarios bellos que generan montones de inversión, de trabajo y de salarios, con parques, centros comerciales, diversiones. Son sectores ferozmente compradores de elementos y servicios.


Son uno de los puntos de vista del país.


En el norte de Barranquilla se percibe el pulso del optimismo: cargos altos y medios de empresas, gente pensionada bien, hacendados de todo el caribe, toda la línea de la construcción, el universo de los perros y los gatos, la gente de la salud, señoras del servicio, niñeras, guardaespaldas, personal de aseo y vigilancia, técnicos en todo, taxistas, meseros, domiciliarios, instructores, dependientes, colegios, peluquerías, farmacias, gimnasios, hoteles, librerías, bibliotecas, bares y discotecas, bancos…

En la misma nación existe otra Colombia que también va al fútbol y a la misa, pero muy distinta, con historias tristes de hambre, de miedo, de frío, de sangre.

Comen tres veces al día, estudian, leen, se divierten. La mayoría son personas honestas, hay pedantes y envidiosos, hay bastante gente simpática. Funcionan como país, trabajan, compran, van al fútbol y a la misa, hacen deporte, pagan impuestos, crecen, creen…


En la misma nación existe otra Colombia que también va al fútbol y a la misa, pero muy distinta, con historias tristes de hambre, de miedo, de frío, de sangre.


Seres de países industrializados definen que los latinoamericanos seamos sus consumidores para sostener así el alto nivel de vida de sus poblaciones. Son muchísimos los dólares que Latinoamérica gasta en el primer mundo. En vista de que han hecho dolorosas las opciones, ese formidable consumo, globalmente es negociable por desarrollo. Somos Latinoamérica.


Extraviada en nuestra conciencia anda una revelación espiritual, un mandato extraño que contradice a Darwin, fundamental, incrustado desde siempre en todas las creencias, expresado en diferentes formas por seres iluminados: ”Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.