ENCUENTROS

* Necesitamos una solución global. De todos.

“El mundo ha experimentado cambios radicales en los últimos cien años. En muchos aspectos, los cambios fueron para mejor. En la mayoría de los países mejoró significativamente el estándar de vida. Los logros tecnológicos ofrecen nuevas e innovadoras soluciones en su intento de globalizar verdaderamente a nuestra sociedad, tanto económica como culturalmente. La población mundial se ha cuadruplicado en los últimos cien años. Durante este tiempo aumentó significativamente el consumo de recursos naturales y de energía para poder permitir el incremento en la producción de alimentos y otros bienes, y mejorar considerablemente la calidad de vida en muchos países. Esto no solo ha causado diferentes tipos de destrucción ambiental, sino también emisiones sustancialmente mayores de gases de invernadero, lo que resultó en un calentamiento global que podría tener efectos catastróficos en el clima del planeta y las condiciones de vida de la humanidad. Por ejemplo, el aumento en los niveles del mar y el riesgo de condiciones climáticas extremas (huracanes, lluvias torrenciales y extrema sequía) pueden afectar la producción de alimentos, conducir a éxodos significativos de poblaciones y a un mayor riesgo de pandemias. Los puntos de inflexión predecibles e impredecibles del ecosistema también podrían causar resultados mucho más graves de los que los científicos son capaces de predecir en la actualidad, incluyendo el calentamiento autogenerado que, en el peor de los casos, podría hacer que nuestro planeta se vuelva inhabitable.


Se espera que la población de la tierra aumente en un 50% durante el resto de este siglo y que llegue a casi 11 mil millones de personas, ocurriendo el mayor aumento en los países más pobres de África. Sabemos que con el estándar de vida occidental los recursos naturales de la tierra no son suficientes para los 7,3 mil millones de habitantes actuales. Es fácil darse cuenta de que una explosión de esta magnitud en la población no solo presentará un obstáculo inmenso en la lucha contra la pobreza, sino que también aumentará enormemente todos los riesgos mundiales”.[1]


Es un planteamiento racional, académico, no es pesimista es realista, es teoría social fría, sin sesgos. Técnicamente es válido que disponemos de mejor calidad de vida, pero advierte de las implicaciones.

Presenciamos el esbozo del comienzo del final del paradigma milenario del imperio.

No es simple. Necesitamos una solución global. De todos.


Apreciemos cómo va la otra mitad, la realidad.


Presenciamos el esbozo del comienzo del final del paradigma milenario del imperio. El concepto de propiedad privada que heredamos es una versión feudal perversa. La verdadera propiedad privada es el respeto al derecho de cualquiera a tener un espacio en su patria, con comida, vivienda, salud… trabajo. Quedan un montón de siglos, pero en algún momento todos, no solamente unos cuantos, captarán el mensaje que se ha estado recibiendo desde siempre, en todas las frecuencias, en todas las letras, en todas las músicas, en las plásticas, desde la tecnología, un mensaje que reposa en el paisaje, en otros ojos: seremos avenidas llenas de luces verdes.


Es entendiendo. Es perdonando. Es organización. Es un sistema humano de gestión coordinada, con el que enfrentaremos, como humanidad, los riesgos y los grandes problemas de manera eficaz y equitativa. Es nuestro pr