Reflexionando desde mi casa: LOS RESPIRADORES NO SON LA SOLUCÍON


Hoy dejo algunas ideas con el único objetivo de encontrar posibles soluciones para bajar el contagio, las complicaciones, la llegada a las UCI y la reactivación económica.

Sigo convencido de que la solución no son los respiradores. Sigo creyendo que los que ahí llegan, en un alto porcentaje, van a morirse, en su inmensa mayoría porque son los que no fueron debidamente diagnosticados, los positivos no tratados y a quienes no se les hizo seguimiento médico. Son esos que se quedaron esperando el resultado que nunca llegó o los que el médico de la EPS nunca fue a visitar o a quien jamás le contestaron los teléfonos que brindan para estos casos pero que no atienden, o a los que vieron y mandaron a sus casas con Acetaminofen, a los que le pidieron que solamente fueran al hospital o a la clínica si tenían ‘dificultad respiratoria’... ¿Ya para qué?

Por eso, un alto porcentaje de las muertes se han producido en las casas y durante la hospitalización tardía. No todas las muertes se han dado en las UCI.

El hecho de no tener, por parte de las EPS, una buena atención primaria, algo que no es nuevo –porque se da en el actual sistema de salud desde muchos años atrás– pero que se magnifica en esta pandemia es lo que quizás lleve a las tantas complicaciones y a la mortalidad que en un muy alto porcentaje podrían haberse evitado. Sorprende que conociendo el actuar de las EPS se les siga "pidiendo que actúen más a prisa con las pruebas y que cumplan los compromisos para lo que fueron creadas".

¡Quien crea que las EPS van a ser eficientes y eficaces durante la pandemia deben tener un severo daño mental! No podemos dejar en manos de las EPS el manejo de la pandemia. El Presidente debe actuar, tiene que expedir medidas más severas, medidas contundentes, debe pensar más en cuidarnos a todos los colombianos.

Aquí, de atrevido, siendo solo un Médico más, me atrevo a expresar lo que creo son propuestas válidas para lograr tener el control de la pandemia, van dirigidas al presidente Duque, al Ministro de Salud y a todo su gabinete, incluyendo al Superintendente de Salud que ha brillado por su ausencia durante esta pandemia.

a. Decretar una cuarentena estricta con una fuerte política social para garantizarla. Sin esto último no sirve de nada hacer la cuarentena.

b. Conformar un comité Nacional realmente conocedor de la situación para que, éste, durante la pandemia, tenga bajo su mando a todas las EPS y, por ende, pueda tener a su disposición "todo el recurso humano e institucional vinculado a la salud". Solo así, en ese momento, con protocolos claros, lograremos unificar la atención de los pacientes ambulatorios y hospitalizados en todo el país.

c. Aceptar que las pruebas rápidas ‘ayudan’ notablemente, que son más baratas y más rápidas que las con Hisopo, que estas pruebas se deben realizar masivamente para un diagnóstico más rápido, para un tratamiento, un manejo y seguimiento más eficiente.

d. Definir por parte del comité asesor del Gobierno el tratamiento a seguir, que se cuente con los medicamentos necesarios para entregar a todos aquellos que lo requieran, dejando claro que existirán muchas variables dependiendo del paciente. Se tendrán que dar cambios que cada uno de los médicos tratantes podrá hacer con una libertad de pensamiento y razonamiento.

e. Organizar estos aspectos para reabrir y atender en todas las IPS y en los centros de ayuda diagnóstica en todo el territorio colombiano.

f. Ordenar, como Presidente de nuestro país, al Ministro de salud y demás autoridades que se entienda que después de practicados millares de pruebas, se les debe hacer visita domiciliaria y seguimiento a todos los pacientes positivos, sin olvidarnos que también hay que identificar para hacerle pruebas a todas las personas que hubiesen tenido contacto con quienes resultaron positivos.

h. Decretar como obligatorio que a todo aquel personal que tenga o deba estar en la calle, aun estando en toque de queda o en cuarentena –como son quienes atienden en farmacias, tiendas de ventas de alimentos y domiciliarios, entre otros–, les deben realizar pruebas con mayor frecuencia que a otros que no salen de sus casas y tienen menos riesgo de contagio. Así los protegemos a ellos y a quienes están en sus casas.

En ese momento se podrá decir que tenemos el control de la pandemia y que se reactivará la economía de este país.

Con estas medidas se dejarán de llenar las UCI y evitaremos más muertes, bajarán las consultas médicas, así como los altos costos que genera la pandemia. No hay que esperar la vacuna ni el medicamento que destruya o minimice la actividad del virus, si se hubieran tomado estas medidas ya estaríamos en una mejor situación. La economía, que preocupa tanto y con lógicas razones, estaría mejorando a la par de la salud de los pacientes afectados.

El principal motor de la economía es el recurso humano, por eso un pueblo sano produce más.

Señor Presidente, aún tenemos tiempo de reorganizarnos, ¡de usted depende!

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