PRECLUSIÓN Y PRELUDIO

* ‘Izquierda’ y ‘Derecha’: no se trata de cambiar de collar. Se trata de dejar de ser perros.

El caballo castaño avanza con brío, cadencioso, armonioso, alegre, ojos vivos, orejas pequeñas, atentas. El jinete, de corta estatura, se ve imponente, no es un chalán pero es un experto. Es un potentado, un político poderoso, recalcitrante. Con sombrero aguadeño, sonrisa calculada, dirige con pericia el andar de paso fino del costoso animal. Lleva las riendas en la izquierda, exhibiendo en su mano derecha extendida un pocillo con tinto servido. No derrama una gota. El público lo aclama. Es un picadero elegante en una feria ganadera exclusiva. Una mujer en las gradas, grita histérica llamándole presidente. No se percibe, pero hay un montón de hombres armados por todo el recinto. El sujeto no es el presidente, pero es quien dicta los destinos de la nación desde el anticomunismo.


Después de la Primera Guerra Mundial toma fuerza en Latinoamérica el terror a la llegada de la revolución comunista. Clero, “nobles” y ricos toman precauciones. Pero no es con solución de conflictos ni con espíritu de justicia y de conciliación que reaccionan a las tesis de Marx. Se dedican a exacerbar los odios.


Un planteamiento en especial genera la respuesta implacable de los jerarcas de la Iglesia católica. Declaran infernal al comunismo por su espíritu ateo. Marx se ha atrevido a hacer una acusación terrible: proclama en sus términos que la fe es usada por las clases dominantes como instrumento para sembrar el conformismo en los pobres, dándole sentido a los padecimientos terrenales con la promesa de un premio, un mundo de dicha ilusoria, una vida eterna.


Es el colmo. La Iglesia católica no está dispuesta a soportar más desencuentros. Ya ha perdido gran parte de un nostálgico poder inmenso, cuando disponía de un ejército propio de templarios con el que podía masacrar a los infieles. Ha sufrido drásticos conflictos.


El 16 de julio de 1054, por discrepancias eclesiásticas y disputas teológicas, la Iglesia ortodoxa se separa del mandato romano en el llamado 'Cisma de Oriente y Occidente' y se difunde por Europa Oriental gracias al prestigio del Imperio bizantino.


El 31 de octubre de 1517, debido a numerosas acusaciones de corrupción eclesiástica, venta de indulgencias, acumulación de bienes materiales y falta de piedad religiosa, el monje y teólogo alemán Martín Lutero da inicio a un movimiento religioso cristiano que se conoce como Reforma protestante, que llevó a otra división de la Iglesia Católica para dar origen a numerosas iglesias y corrientes religiosas agrupadas bajo la denominación de Protestantismo.


Entre 1715 y 1789 se presenta un movimiento cultural con su propio sistema de valores e ideas como un renacer del ser humano: la Ilustración. Una ideología, una cultura elaborada por la burguesía europea en su lucha contra el absolutismo y la nobleza, que adopta una postura crítica frente al orden establecido, que incluye la religión. Se defiende la razón como una salida hacia el progreso, anteponiendo la filosofía a la teología y declarando absurdo el principio de que la autoridad tiene procedencia divina.


Stalin adultera la revolución rusa desviando sus tesis originales. Engendra una doctrina que disuelve los planteamientos de Marx en un ácido de totalitarismo criminal, proporcionando a los dueños de Latinoamérica la justificación perfecta para consolidar su poder y enriquecimiento y mantener un modelo político que es puro feudalismo. El anticomunismo a ultranza, aún mucho después de los acontecimientos que desencadenaron la disolución de la Unión Soviética y la caída del bloque comunista en Europa en 1991, es un excelente pretexto para mantener en la región latinoamericana un estado de privilegios sobre el Estado de Derecho y destruir a sangre y fuego cualquier posibilidad de cambio o de alternativa socioeconómica que permita trazar caminos hacia otros mundos posibles.

Nuestro país es especial: somos un pueblo tranquilo, musical, festivo, sin memoria, no requerimos dictaduras. Soportamos a la 'democracia' y a la guerrilla más antiguas de América.

Ante la expresión del descontento, en muchos países del continente latinoamericano germinan dictaduras brutales que se imponen por la fuerza de las armas, con la aprobación de la Iglesia, fomentadas por los norteamericanos en el contexto de la guerra fría.


Nuestro país es especial: somos un pueblo tranquilo, musical, festivo, sin memoria, no requerimos dictaduras. Soportamos a la 'democracia' y a la guerrilla más antiguas de América. Los políticos colombianos, bien estructurados, nos manipulan y nuestra guerrilla le da vida a las acciones represivas del anticomunismo.


Nuestro mandatario en la sombra, uno de los pocos represores latinoamericanos tocados por alguna razón por un proceso legal, además de disponer de las FF MM y de un batallón de escoltas que pagamos por intermedio del Estado, con su inmensa fortuna enriquece a un ejército de costosos abogados que acuden a la infinidad de recursos que tiene nuestra 'justicia': disposiciones, normas, leyes, códigos, títulos, fueros, reglamentos, sentencias, capítulos, numerales, artículos, parágrafos, cláusulas, incisos, atenuantes, prescripciones, preclusiones, transacciones, instancias, retroactivos, excepciones, conciliaciones, preacuerdos, principios de oportunidad, rebaja de penas, vencimiento de términos, casa por cárcel, etc., etc., etc.


La interpretación de ese tinglado jurídico es compleja, costosa y un floreciente negocio. Trámites que se maniobran con laberínticos procesos que persiguen la aplicación de la ley a costa de la justicia. Es un dispendioso artificio al servicio de quienes pueden pagar.


Han logrado dividir a la población matriculando en la “Izquierda” a los comunistas ateos, guerrilleros, terroristas, y en la 'Derecha', a los hombres de bien, cristianos decentes, que están con la autoridad y el orden. Se pretende convencer a los incautos, que como un preludio, ya no son mayoría, de que el clamor por reducir las desigualdades, reclamar trabajo en condiciones justas, luchar por salud y educación para todos, exigir libertad de expresión, es comunismo.

Se presentan lamentables experiencias de dictaduras de “Izquierda”, que son corrupciones nuevas con propósitos que se esfuman en la bruma de la descomposición.


Es el pueblo latinoamericano el que tiene que asumir el control, derrotar todo tipo de dictaduras e intervenciones y asumir el protagonismo. Resolver su destino.


La riqueza no es el problema, es la forma como se obtiene. No debemos pintarnos de un color, de 'Izquierda' o 'Derecha'. Sólo podremos salir avante si nos comportamos como una sola tribu. Nos están mintiendo, los están asesinando. Todos tenemos el derecho a equivocarnos, pero podemos aunque nos cueste, rectificar. Alguna vez nos llega el momento de definir.


Claro que hay quienes no reconocen nunca sus errores, como el hombrecito del caballo…