'El secuestro es el peor de los crímenes': Ingrid Betancourt


Con voz pausada, pero enfatizando cada palabra, Ingrid Betancourt compartió su visión del secuestro, del cual fue víctima de las Farc durante seis años, cuatro meses y nueve días. Fue secuestrada el 23 de febrero de 2002 cuando se dirigía hacia la recién levantada 'Zona de Distensión' (donde se habían efectuado los diálogos de paz) y rescatada el dos de julio de 2008 por las Fuerzas Militares en desarrollo de la Operación Jaque.

El diálogo con el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad, sobre las implicaciones éticas y políticas del secuestro, Ingrid aseguró que “el secuestro no tiene fecha de vencimiento, se vuelve una realidad genética”.

Ingrid Betancourt afirmó que a pesar de la tortura y la soledad a la que fue sometida, el secuestro nunca le pudo arrebatar quién quería ser. Reafirmó que la verdad debe prevalecer en el relato colectivo, pues la mentira es el arma de la guerra y no puede seguir sirviendo de excusa para los violentos.

Refiriéndose al Acuerdo de Paz que logró la desmovilización de más de ocho mil combatientes de las Farc, Ingrid sostuvo: “Yo soy creyente. En el fondo de mi alma sí pienso que cada uno de nosotros podemos cambiar, que podemos rectificar en nuestro vector de vida, ver donde nos hemos equivocado y donde tenemos que cambiar el cauce”.

"En Colombia tenemos algo y es culpabilizar a las víctimas, porque una víctima siempre es incómoda para alguien. Entonces no solamente se disculpa al responsable sino que se le quita la inocencia a la víctima que es finalmente el único capital que uno tiene moralmente para poder llevar la cruz”, afirmó.

ALGUNAS DE SUS FRASES

  • “Una vez se hace la Paz, cada uno toma su posición y su nombre. No es la guerra la que genera la corrupción, sino la corrupción la que necesita de la guerra para sus fines”.

  • “Cuando hay guerra es muy fácil justificar los abusos y los desmanes. La guerra es un excelente instrumento de impunidad para los corruptos, porque les permite esconderse de cortinas de humo y supuestas vendettas políticas”.

  • "La guerra es la masacre de muchas personas que no se conocen, a favor de personas que sí se conocen y no se masacran”.

  • “No ha habido humildad por parte de Farc, tampoco el reconocimiento sobre sus acciones. Cuando la tengan, los muros se derrumbarán”.

  • "La Operación Jaque fue éticamente perfecta".

  • “Una vez se da el proceso de Paz, se nos entrega a nosotros como ciudadanos la posibilidad de salir de esa polarización y yo creo que ese es el gran reto que tenemos todos nosotros”.

  • “Estoy convencida de que la paz avanza con un marco institucional. La mentira es un arma de guerra, por eso la importancia de Comisión de la Verdad”.

  • "La pobreza es un espacio herméticamente cerrado".

  • “Muchos de los muchachos me pedían perdón por lo que estaba sucediendo. La conciencia los mortificaba tanto, que trataban de no mirarme. Pero también hubo todo lo contrario”.

Con la Comisión de la Verdad, Ingrid habló de los efectos del secuestro, de la paz, de la corrupción y sus efectos en el conflicto armado y cuál debería ser el camino para esclarecer la verdad y evitar la repetición de la violencia.

¿Cuáles son esas heridas que deja el secuestro?

El secuestro no tiene fecha de vencimiento, no termina el día de la liberación. Es un asesinato porque quien lo padece, incluso si tiene la suerte de ser liberado, cuando sale del cautiverio ya es otra persona. En el secuestro hay un descuartizamiento de la dignidad, una anulación del ser humano. El peso que deja se vive en la confrontación de lo cotidiano, al relacionarse con los seres queridos, con la realidad y el mundo. El secuestro es el peor de los crímenes porque los incluye todos y para siempre.

¿Qué pasa con la dignidad humana de quienes perpetraron un secuestro?