Entrenamientos en Ejército Nacional vs. ‘Desafío Súper Regiones’


ISABEL VIZCAÍNO

Especial para CIUDAD PAZ

Ejercitarse o entrenar hace parte de la rutina cotidiana de muchas personas. Cada quien lo hace a su ritmo, sin más compromiso que sus metas y más límites que su fuerza. Los deportistas y los miembros de las Fuerzas Armadas, entre otros, se entrenan por el honor de triunfar en el campo de batalla, sea esta una pista atlética, en la densa selva o en los oscuros callejones de cualquier municipio.

Practicar, entrenarse o ejercitarse hace parte de la cotidianidad de muchas personas. Algunos de esos entrenamientos pueden ser más extenuantes que otros. Incluso, una labor tan poco amenazante como es crear le exigía al Nóbel de Literatura Gabriel García Márquez una dinámica de seis horas al día frente a la máquina de escribir.[1] Porque la experiencia ha demostrado que no hay excelencia en la comodidad, ni triunfo basado en la pereza, ya sea física o mental. Por supuesto, después de la faena debe darse el aconsejable el descanso para la recuperación de energías.

Los atletas, por ejemplo, se exigen más allá del cansancio. Nuestra campeona Olímpica Caterine Ibargüen Mena entrena a diario seis horas, divididas en dos jornadas -por la mañana y por la tarde-. Cada salto largo o triple justifica el sacrificio de horas y horas de práctica. Según ha revelado ella, cada mañana al levantarse sólo piensa en mejorar sus marcas.

Por eso, resulta adecuado que los soldados de las Fuerzas Especiales del Ejército Nacional se esfuercen a tal punto "Que el entrenamiento sea tan duro, que la guerra parezca un descanso", como reza el lema que motiva a los soldados de distintos ejércitos del mundo.

Por supuesto, en ese como en muchos otros casos, es inaceptable el abuso contra quienes se entrenan. Toda vulneración de la dignidad humana debería ser investigada y sancionada. Precisamente, a raíz de este tema, observamos con atención entrenamientos de los hombres de las Fuerzas Armadas de Colombia y los ejercicios impuestos (sin que hubiese habido entrenamiento o alerta alguna) a los participantes del ‘Desafío Súper Regiones’.

Veamos…

Agotados después de librar extenuante faena, dos mujeres y dos hombres hambrientos fueron a comer los bananos que habían dejado en las ruinas del avión donde inútilmente tratan de descansar cada noche, pero no pudieron porque un ávido ratón se les había adelantado.

No hay rutinas, pero si hay sorpresas. Unos días tienen que arrastrarse por encima de piedras filosas o sumergirse en pozos de lodo para poder avanzar; deben cargar objetos durante varios metros con pesos o volúmenes exagerados; se obligan a correr, arrastrarse y saltar con las manos amarradas a sus espaldas; a trotar, saltar y sortear obstáculos cuando los cuatro integrantes de cada equipo permanecen amarrados por la cintura con gruesas cadenas; deben saltar desde más de tres metros de altura cargando objetos pesados, y caer sentados, de espaldas o encima de otro compañero; o a deslizarse entre arenas hirviendo bajo el sol implacable de Cap Cana, en República Dominicana…

Pero no. No se trata de los entrenamientos a los que son sometidos los miembros de las fuerzas élites del Ejército Nacional, sino los ejercicios en los que participan los concursantes del programa de Caracol TV titulado ‘Desafío Súper Regiones’.

¿Qué diferencia a los soldados de los concursantes? Los primeros son soldados –por lo general, profesionales–, miembros de Fuerzas Especiales (Lanceros, Gaula, Fudra, etc.), los segundos son deportistas (atletas, futbolistas, atletas y modelos fitness, karatecas, levantadores de pesas, etc.).

De dicho programa tuvieron que salir –por disposición de los paramédicos– Ninja (de los vallecaucanos), por lesión en un tobillo; Aceros (de los santandereanos), por lesión en la rodilla izquierda; Málex, se lesionó; Fénix (de los cafeteros) sufrió un fuerte golpe en sus manos; Karla (de los pastusos), afectada por el calor y la mala alimentación, sufrió desmayo; Daniela (de los santandereanos) presentó delicada infección en el ojo izquierdo; a Cristian (de los pastusos) tuvieron que cogerle cuatro puntos en su ceja izquierda luego de haber recibido un golpe en el arco superciliar; Bry (de los costeños) sufrió deshidratación debido a la falta de agua potable y alimentos; Favid (de los cachacos) recibió un fuerte golpe en la espalda al caerle encima una caneca; Kate (de los santandereanos) sufrió una profunda e irregular cortada en el antebrazo derecho (hay que anotar que siendo niña había perdido tres dedos de una mano); Tabo (de los cachacos) sufrió delicada lesión en su rodilla izquierda; Jota (de los antioqueños) sufrió golpe incapacitante en su rodilla izquierda; Vero (de los antioqueños) resultó lesionada en una de sus manos al caerle encima una estructura de hierro; Santi (de los llaneros) sufrió esguince de hombro…

Varios de ellos debieron abandonar la competencia. Para la programadora no hubo problema, pues sus logísticos buscaron reemplazos para que los equipos continuaran teniendo cuatro integrantes. Entre los que regresaron lesionados a Colombia se encuentran: Tabo, Ninja, Aceros y Santi.

¿Por qué los cuartetos de 10 regiones se han sometido a esas inclementes pruebas para las que no se habían preparado? La respuesta es sencilla: para ganar un millón de dólares. Sin embargo, en el intermedio deben soportar penurias y humillaciones de toda clase, no asearse durante días, no dormir o dormir en precarias condiciones, pasar sed y hambre… Deben participar por premios que deberán ‘pasar’ a otras regiones cuando el equipo no gane una competencia… Si. Celebran a rabiar cuando se ganan miles de dólares que en verdad no pueden conservar si el equipo es derrotado en las pruebas de supervivencia, como le sucedió al de los bogotanos, que debieron entregar su tesoro al de Antioquia.

Que los concursantes griten como locos es parte de la estrategia de Caracol TV que incluso practica en las previas de los partidos de la Copa América transmitidas por ‘Gol Caracol’. Según la programadora, los perdedores de cada episodio del Desafío están obligados a dejar la ‘herencia’ a otro equipo. (De paso una observación: sólo se hereda a hijos o hijas).

La ignominia a que son sometidos los perdedores se agrava cuando los mismos ‘residen’ en ‘Playa Plata’, donde deberán girar 500 veces una rueda para poder conseguir agua; o en la eufemísticamente denominada ‘Playa Bronce’, donde solo encontrarán desolación.

Por su parte, los entrenamientos de los miembros del Ejército Nacional obedecen a mantener estándares de capacidad de resistencia ante diversas condiciones y circunstancias.

Según el Ejército, “la Escuela de Fuerzas Especiales está dedicada a capacitar, entrenar y reentrenar a oficiales, suboficiales y soldados profesionales del Ejército Nacional y personal militar de los países que conforman la comunidad internacional, los cuales forman hombres en la planificación, conducción y desarrollo de operaciones especiales”.[2]

Los cursos dirigidos a futuros comandos se realizan en diferentes fases de tierra, agua y aire en lugares como el Fuerte Militar de Tolemaida, o los fuertes localizados en Amazonas, Cartagena, Guajira o Bogotá, “lugares que por su variedad, ubicación y condiciones climáticas son óptimos para el entrenamiento de un hombre de Fuerzas Especiales”.[3]

Es público el reconocimiento internacional a los programas de entrenamiento del Ejército, en el que año tras año participan soldados de diversos ejércitos de América Latina, principalmente. “En los últimos años, más de 60 países de todo el mundo se han beneficiado del entrenamiento recibido de las Fuerzas Armadas colombianas”.[4]

Ahora bien, ¿para y por qué se entrenan tan duro los soldados colombianos? La respuesta la ha dado la historia reciente del país y la explican sus oficiales.

Los soldados –en todos los niveles de mando o de subalternos– deben prepararse para soportar fatiga y soledad, para estar alejados durante semanas de sus familias, para enfrentar los rigores que impone el cumplimiento de la misión en altas montañas, en los desiertos, en las selvas, en poblados alejados. Porque la realidad de la topografía nacional y enfrentar a los sistemas armados ilegales les impondrá condiciones extremas. Eso, en condiciones denominadas ‘normales’ del servicio.

Porque existen otras condiciones no previsibles… ¿Cómo pudieron resistir durante años los militares y policías secuestrados por las extintas Farc soportando –privados de elementales condiciones– la crudeza de la selva? ¿Cómo soportaron amarrados con cadenas sus cuellos? ¿Cómo mantuvieron fortaleza mientras permanecieron encerrados en cercas de alambres púas…? ¿Cómo resisten las inclemencias de los páramos?

Según los entendidos, pudieron resistir gracias a los duros entrenamientos en los que habían participado tiempo atrás.

El coronel José Obdulio Espejo explica: “en Colombia o en Cafarnaúm, el entrenamiento militar, en especial los cursos de combate, son exigentes en lo físico y en lo mental. Yo invitaría a mirar las crudas imágenes y fotografías de los soldados recientemente asesinados por el ELN en Arauca y Norte de Santander o a repasar los vídeos de los uniformados tomados como rehenes por las Farc en las selvas colombianas y que permanecieron cautivos por más de una década y responder una simple pregunta: ¿cómo los entrenarían si fueran su comandante?”

El comandante del Ejército, general Nicacio Martínez, afirma que los entrenamientos implican una “rudeza proporcional a la que se ha experimentado en medio de las circunstancias que viven en acción, actuando dentro de la dignidad y el respeto a las personas. Colombia ha sido un país que ha sufrido el flagelo del secuestro y nuestros hombres no han escapado a esta agresión ante la dignidad humana”.

Analizadas las dos circunstancias –los entrenamientos del Ejército Nacional y los ejercicios de concurso en el Desafío Súper Regiones– es evidente que los primeros implican esfuerzo para garantizar condiciones físicas y mentales indispensables para el cumplimiento de la misión de servicio a la Patria, mientras los segundos son de oportuno beneficio de rating para el Canal Caracol, en detrimento físico y mental de quienes aceptaron participar (con el sueño de ganarse un millón de dólares) en el ‘Desafío Súper Regiones’.

ENTRENAMIENTOS: ¿BIEN O MAL?

El senador Gustavo Petro (Colombia Humana) expuso, durante sesión de debate de la Cámara alta del Congreso, su preocupación por la forma cómo –supuestamente– son entrenados los soldados colombianos, y recomendó ajustes sustanciales a los métodos para entrenarlos.

Apoyándose en un video, Petro agregó que varios jóvenes habían sido maltratados cuando realizaban ejercicios físicos.

El general Nicacio Martínez, comandante del Ejército Nacional, manifestó que había designado a la Inspección General del Ejército para que investigue las denuncias presentadas por el senador Gustavo Petro.

“Yo no tengo el conocimiento pleno para verificar la información. Lo único cierto es que hoy estamos aplicando todos los estándares de la OTAN, respetando la dignidad humana. (…) Son denuncias son válidas y las aceptamos. Tenemos que verificar y tenemos que investigar y dar a conocer a la Fiscalía General de la Nación".

Senador Roy Barreras (Partido de La U):

“Los ejercicios son entrenamientos naturales de las Fuerzas Militares y no es un delito. Es parte del entrenamiento de oficiales y suboficiales que deben soportar los rigores de su actividad".

Senador Santiago Valencia (Centro Democrático):

"En ningún Ejército del mundo se entrena con guerra de almohadas. La guerra es dura y por eso hay que entrenarse de igual manera y pese a ello hay que mostrar el lado humano como los militares lo han sido cuando han prestado asistencia humanitaria a los guerrilleros heridos, caso contrario que no hacían los guerrilleros con ellos”.

Senador Luis Fernando Velasco (Partido Liberal):

“Me uno al recomendar las demás solicitudes de la depuración que se debe hacer al interior de las Fuerzas Militares con el respeto ante todo por los Derechos Humanos que deben prevalecer en los entrenamientos a los militares”.

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Fotos:

- 'Desafío Súper Regiones', tomadas de la cuenta Twitter @DesafioCaracol.

- Entrenamientos de soldados del Ejército Nacional, tomadas de videos de la Escuela de Lanceros.

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[1] www.bbc.com/mundo/noticias/2014/04/140408_garcia_marquez_casa_novela_mexico_an

[2] www.ejercito.mil.co/?idcategoria=401129

[3] Ídem.

[4] Fuente: dialogo-americas.com/es/articles/fuerzas-armadas-colombianas-entrenan-sus-pares-de-todo-el-mundo

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