Ver a Jaime nuevamente


Hace 10 años que no escribía sobre Jaime Garzón. La primera vez que lo hice fue ocho años después de asistir a su entierro. Describí la razón por la que había pasado tanto tiempo, sin empuñar una pluma para recordarlo: “Esta nota la escribo con nostalgia, con tristeza. Llevo dos días dándole vueltas a que escribir. Contar como era el Garzón, expresar la indignación de la impunidad institucionalizada (que es prácticamente un chiste), evocar su gracia, contar sus maldades… todavía no lo sé.” (www.informacionyprensa.com/2007/08/recordando-jaime-garzn.html).

Al año siguiente, en agosto de 2008, volví a hacer el duro ejercicio para acordarme de ese muelón sonriente y montador -Ayer era el día del Comediante y me quede (SIC) pensando si realmente Garzón lo era…. y sip, era CO (de Cooperar) y MEDIANTE (de metido), un CO-MEDIANTE permanente, lambericas y colaborador al máximo. Hoy tenemos absoluta claridad, tanto él como yo militamos entre esa “CATERBA DE FASCINEROSOS” (que decía Godofredo Cínico Caspa): los que prefieren el “libertinaje de prensa y la independencia de criterios” …-

(www.informacionyprensa.com/2008/08/mi-amigo-jaime.html)