El impuesto a la menstruación


Un valiente grupo de mujeres, nos está mostrando lo regresivo, inequitativo e injusto que puede ser un impuesto indirecto como el IVA, aplicado a elementos básicos para el diario vivir.

Desde que Belisario Betancur empezó a aplicar en su gobierno el Impuesto al Valor Agregado (IVA), disculpándose con que era un impuesto “temporal”, hemos logrado saber que no hay nada más permanente que lo temporal. Desde ese momento hasta ahora, la gente no logra entender exactamente que es el IVA, que en ese tiempo era llamado “Invento de un Viejito de Amagá” (tierra natal de Belisario).

El Impuesto al Valor Agregado -al valor “añadido” en otros países- se trata de una tasa contributiva que se calcula sobre el consumo de los productos, los servicios, las transacciones comerciales o las importaciones, que es, como su nombre lo indica “agregado” al valor que paga el consumidor y por ello indirectamente encarece su precio. Se supone que los países no cargan este impuesto a los elementos de consumo básico, ni a los de primera necesidad. Supuestamente solo se grava lo 'suntuario'.