Último secretariado de Farc-EP debe aceptar que cometió crímenes de guerra

* Tres patrones criminales cimentaron la política de secuestro de las Farc-EP.

Bogotá DC | Ante la Justicia Especial para la Paz se presentan quienes fueron los últimos integrantes del secretariado de las Farc-EP, imputados por crímenes de guerra y lesa humanidad por más de 21 mil secuestros.


Desde hoy hasta el 23 de junio los ex miembros del secretariado deberán reconocer públicamente la responsabilidad que tuvieron en la comisión de tales crímenes, en desarrollo de audiencia que se efectúa en la Biblioteca Virgilio Barco.


La audiencia es presidida por las magistradas Julieta Lemaitre Ripoll, co-relatora del #Caso01; Catalina Díaz Gómez, Marcela Giraldo Muñoz y Nadiezhda Natazha Henríquez, y el magistrado Óscar Parra Vera, de la Sala de Reconocimiento.


En la audiencia comparecen los siete miembros del último Secretariado de las Farc-EP: Rodrigo Londoño, Pablo Catatumbo Torres, Pastor Alape Lascarro, Milton de Jesús Toncel, Jaime Alberto Parra, Julián Gallo Cubillos y Rodrigo Granda Escobar. Igualmente, durante los días de diligencia intervendrán 29 víctimas de distintos sectores económicos, edades, oficios, y características poblacionales más afectadas.


Tres patrones criminales cimentaron la política de secuestro de las Farc-EP: Financiar a la organización armada en sus diferentes niveles jerárquicos, forzar el intercambio por guerrilleros presos y controlar a la población de los territorios.


Durante la audiencia de hoy, los procesados abordarán el reconocimiento del patrón de privaciones de la libertad -secuestros de civiles y personal de las Fuerzas Armadas- con la intención de "forzar intercambios por guerrilleros presos".

Magistrado Eduardo Cifuentes, presidente de la JEP.

"Para luchar contra la impunidad de los peores crímenes confiamos en las instituciones judiciales para que esclarezcan los hechos e impongan las sanciones previstas en las normas", dijo el magistrado Eduardo Cifuentes, presidente de la JEP, al iniciar la audiencia.


“Nuestro compromiso es hallar la verdad sobre el horror cometido en estas décadas por todos los actores (…). Perseveramos en el objetivo de reparar a las víctimas. El Estado y la sociedad, y ante todo los victimarios, se encuentran obligados a remediar el daño”


En desarrollo de la instalación de la audiencia, la magistrada Julieta Lemaitre recordó a quienes fueron víctimas de secuestros por parte de las Farc-EP: “Recordamos a Herbin Hoyos, quien había sido víctima de secuestro, y cuyo programa radial Las Voces del Secuestro fue una luz en la oscuridad de la selva para las víctimas y en muchas ocasiones el único canal de comunicación con sus seres queridos".


Los comparecientes que fueron miembros del secretariado de las Farc-EP aceptaron las imputaciones formuladas por la sala el 30 de abril de 2021 en un documento escrito. Las víctimas acreditadas y la Procuraduría General de la Nación tuvieron la oportunidad de realizar observaciones a tal reconocimiento.

Aspecto de la audiencia de aceptación de cargo por parte de los miembros del último secretariado de las Farc-EP. Sesión adelantada por la JEP.

El reconocimiento de los siete imputados por la Sala de Reconocimiento tiene tres dimensiones. La primera es la fáctica. Es decir, deben aportar verdad detallada sobre hechos individuales que llevaron a la configuración de la política criminal. En la segunda dimensión, la jurídica, deben reconocer que los hechos corresponden a conductas que por su naturaleza y gravedad no son amnistiables. Deben, además, hacer referencia a la máxima responsabilidad, incluyendo su responsabilidad por cadena de mando. Y, en la tercera dimensión que evaluará la sala, la restaurativa, los comparecientes deben reconocer el daño causado, aceptar responsabilidad y dar cuenta de la voluntad de resarcir y no repetir los graves crímenes.


Para poder ser acreedores a una sanción propia, y no a las alternativas u ordinarias que van hasta los 20 años de cárcel, la evaluación que haga la Sala de Reconocimiento contempla que los siete miembros de las Farc-EP reconozcan los hechos y la gravedad de los crímenes.


También deben reconocer que no existe ninguna justificación para su ocurrencia, que existen unos sufrimientos específicos ocasionados por los hechos y conductas, y que además acepten su responsabilidad individual.